Historia
NeonatoX no nació porque Linux estuviera roto.
Nació porque yo quería entenderlo de verdad.
Para mucha gente, el software libre es solo "usar cosas gratis". Para mí siempre significó algo más profundo:
- La libertad de modificar.
- La libertad de construir.
- La libertad de comprender qué está pasando realmente dentro de la máquina.
No quería instalar una distribución. Quería experimentar esas libertades en carne propia.
El comienzo
Todo cambió el día que descubrí Linux From Scratch.
Al principio era solo copiar y pegar comandos. Pero en algún momento hizo clic. Dejé de seguir instrucciones y empecé a entender por qué las cosas se hacían de esa manera: el toolchain, glibc, el kernel, las rutas, las variables de entorno…
Ese fue el momento en que Neonatox dejó de ser solo una idea loca.
Primeras versiones
Las primeras versiones eran un desastre hermoso. No tenía gestor de paquetes, todo se compilaba a mano. Recuerdo especialmente compilar XFree86… fue traumático.
Aquella experiencia me dejó claro que necesitaba modularidad, reproducibilidad y control real.
Origen del nombre
El nombre Neonatox surgió en una charla con mi hermano. Le explicaba que no estaba modificando ninguna distro, sino creando algo desde cero. Entonces soltó:
"Es como un neonato… pero con X" → Neonatox
Un sistema naciendo desde cero.
nhopkg
Después llegó uno de los pilares del proyecto: nhopkg.
Originalmente creado por Jaime Gil para su proyecto Nhoax, este gestor de paquetes era simple, comprensible y adaptable. Cuando Jaime dejó el proyecto, decidí continuarlo y adaptarlo a Neonatox.
La pausa
Como casi todos los proyectos personales, Neonatox también tuvo su invierno. Hubo años en los que la vida real ganó. El proyecto quedó congelado, no por falta de ganas, sino porque simplemente no era el momento.
El regreso (2023)
Cuando volví, lo hice con otra cabeza. Con más experiencia y claridad. Lo que antes era un experimento desordenado empezó a convertirse en algo más serio y estructurado.
Hoy
NeonatoX es, por encima de todo, un rompecabezas.
No es otra distribución más. Es una plataforma para aprender, romper cosas, reconstruirlas y entender cómo funciona realmente un sistema operativo.
Y aquí sigue. No fue abandonado.
Solo estaba esperando el momento correcto.